Una imagen vale más que mil palabras y queremos dejar constancia del esfuerzo que están realizando los universitarios de esta Residencia Universitaria para aprovechar todas las horas disponibles del mes de febrero y sacar de la mejor forma posible las asignaturas del primer cuatrimestre.
Hay un silencio increíble en la biblioteca del Colegio Mayor. En los pasillos de las habitaciones sólo se escuchan el ruido de los folios y de los rotuladores al subrayar; los lugares comunes como la sala de estar y la sala de ordenadores parecen una reproducción del desierto del Gobi; en las comidas no se habla de fútbol. En definitiva, hay mucho estudio y eso se está notando en los resultados académicos. ¡Mucha ánimo y a por ellos!